Por: Ariadna Rousaud
OYO Architects firma la Casa Lyco en Pepingen, a las afueras de Bruselas. Una vivienda sostenible de 312 m² que conserva la esencia rural del edificio original y potencia la luz natural con un sorprendente recorte triangular.
Un antiguo granero convertido en vivienda
Casa Lyco parte de la transformación de un granero tradicional situado en el paisaje rural de Pepingen, a menos de 30 kilómetros de Bruselas. El proyecto, llevado a cabo por OYO Architects, conserva las fachadas existentes del edificio para mantener la memoria arquitectónica de la zona, al mismo tiempo que redefine por completo los espacios interiores.
El reto principal fue convertir un volumen oscuro y cerrado en un hogar luminoso, cómodo y adaptado a las necesidades actuales. Para lograrlo, los arquitectos practicaron un recorte triangular en el volumen original. Este gesto abre un patio central que inunda la vivienda de luz natural y establece un diálogo directo entre interior y exterior.
Una fachada con dos caras
El respeto por el contexto rural se refleja en la conservación de la fachada norte, que mantiene la apariencia de un granero tradicional. En cambio, la fachada sur muestra una cara distinta: más abierta, contemporánea y conectada con el paisaje. La dualidad del edificio permite que Casa Lyco se perciba a la vez como una construcción arraigada a la tradición y como una propuesta arquitectónica renovada.
«Tratamos de equilibrar la necesidad de una sensación acogedora y segura en elinterior, sin perder las increíbles vistas hacia el paisaje que fueron cuidadosamentecanalizadas por las antiguas y nuevas aberturas de las ventanas». _ OYO Architects
Espacios que juegan con niveles y alturas
El interior de Casa Lyco está organizado en diferentes niveles, con entresuelos y dobles alturas que generan una distribución dinámica. Una escalera de acero verde, diseñada a medida por Atelier Manus, conecta los distintos ambientes y funciona como eje articulador de la vivienda.
La cocina ocupa un lugar central y se distingue por una gran isla en color rosa salmón. El contraste entre los materiales es clave: madera clara de pino en el techo, cemento pulido en el suelo y mobiliario en madera oscura diseñado a medida por Hout en Interieur. A pocos escalones, el salón se abre hacia el paisaje a través de ventanales que comunican con una terraza elevada.
Los tonos neutros predominan en la decoración, con toques de color verde y terracota que aportan calidez y un aire natural. Esta combinación genera una atmósfera equilibrada y acogedora.
Sostenibilidad y eficiencia como base del diseño
La intervención no se limita a la estética. OYO Architects planteó el proyecto desde una perspectiva sostenible, con el objetivo de garantizar confort térmico y eficiencia energética a largo plazo. Para lograrlo, se recurrió a materiales naturales y circulares, como la lana de madera utilizada en el aislamiento o la madera maciza en la estructura principal. Las paredes y algunos armarios se revistieron con marga, un material que contribuye a la transpirabilidad de la vivienda y al equilibrio higrotérmico.
Otro paso importante fue la sustitución completa del antiguo techo de amianto, reemplazado por una cubierta más eficiente y segura. A ello se suma la incorporación de paneles solares y otras ecotecnologías que reducen la dependencia energética y refuerzan el compromiso medioambiental del proyecto. En conjunto, todas estas decisiones convierten a Casa Lyco en un ejemplo de vivienda contemporánea que combina estética, bienestar y responsabilidad ambiental.
El paisaje como extensión de la arquitectura
El trabajo paisajístico, desarrollado por Denis Dujardin, juega un papel fundamental. Se utilizó vegetación local para lograr una integración natural con el entorno, reforzando la relación entre arquitectura y paisaje.
Además, se implementó un sistema ingenioso para gestionar el exceso de aguas pluviales: estas se canalizan hacia un estanque natural donde se depuran y se filtran gradualmente en el suelo. Una solución discreta y eficiente que refuerza la dimensión sostenible del proyecto.
Un granero que conserva la memoria rural
Casa Lyco es un ejemplo de cómo un edificio lleno de historia puede adaptarse a las exigencias de la vida contemporánea sin perder su esencia. OYO Architects demuestra que es posible reinterpretar un granero manteniendo su carácter, mientras se abren espacios llenos de luz, se optimiza el confort y se potencia la relación con el paisaje.
Con sus 312 m² distribuidos en distintos niveles, con materiales naturales y una estrategia de sostenibilidad integrada, Casa Lyco representa una nueva forma de habitar lo rural, respetando el pasado y mirando hacia el futuro.

Deja un comentarioCancelar respuesta