entrevista a SUMA arquitectura. Elena Orte y Guillermo Sevillano

«Queríamos crear una experiencia física e incorpórea que fuera insustituible por medios digitales.» SUMA Arquitectura

Por: Ariadna Rousaud

Acaban de recibir el Premio EUmies 2024 de Arquitectura Emergente, que se añade a otros tantos cosechados con el proyecto que les ha catapultado: la Biblioteca Gabriel García Márquez de Barcelona. Su mayor safistacción, sin embargo, es ver cómo los vecinos del distrito de Sant Martí disfrutan del nuevo equipamiento, sintiéndose la biblioteca suya. Hablamos con Elena Orte y Guillermo Sevillano, de SUMA arquitectura.

Sus proyectos responden al concepto de diseño ecosistémico, donde la arquitectura fomenta los vínculos sociales entre persona y edificio. Trabajan desde la investigación y con la madera como material principal. Son los artífices de la que ya se ha calificado como «la mejor biblioteca del mundo». Elena Orte y Guillermo Sevillano, al frente del estudio madrileño SUMA arquitectura, representan una nueva generación de arquitectos con ganas de hacer las cosas bien hechas, aunque eso cueste sangre, sudor y lágrimas. La recompensa, siempre llega.

Premi Ciutat de Barcelona, Primer Premio del COAM, Premi FAD, Premio NAN… y ahora el EUmies… ¿Cómo lo estáis llevando? ¿Os abruma tanto reconocimiento?

Elena Orte – Nos anima y nos impulsa a seguir esforzándonos en cada proyecto, dando lo mejor que podemos ofrecer.

Guillermo Sevillano – De alguna manera compensa los años de esfuerzo y sufrimiento. Sobre todo por la sensación del impacto que ha tenido la biblioteca en la ciudad, en el barrio, e incluso en la disciplina. Ha supuesto un ejemplo de discurso y de líneas de trabajo que creo que son relevantes.

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Os definís como un “estudio de diseño ecosistémico”. ¿Qué significa exactamente?

G.S. – Que todos los elementos del sistema construido están en relación y lo abordamos desde el punto de vista del diseño de una manera holística, transversal y multidisciplinar. Esto significa que ponemos todas las capas de la arquitectura, desde la estructura a la envolvente del edificio, el mobiliario y las instalaciones, en conjunción con las actividades, el programa, los usuarios…  De tal manera que, por ejemplo, mientras estábamos diseñando la biblioteca, estábamos pensando cuál era el programa y las actividades que se desarrollarían en cada espacio. Porque la estructura tenía relación con el programa bibliotecario.

En la biblioteca infantil, las barras estructurales reducen la escala para que los niños tengan confort, y al mismo tiempo produce una protección solar y abre las vistas hacia los árboles… Todo tiene que estar en una conjunción.

«Ponemos todas las capas de la arquitectura, desde la estructura a la envolvente del edificio, el mobiliario y las instalaciones, en conjunción con las actividades, el programa y los usuarios.» _ Guillermo Sevillano

¿La Biblioteca Gabriel García Márquez ha sido la culminación de este «diseño ecosistémico»? 

G.S. – Eso es. Al final trabajamos un poco como ecólogos, describiendo relaciones entre los elementos humanos y los no humanos, la estructura, el mobiliario, las actividades… Todo de manera conjunta. Y requiere mucho esfuerzo porque son muchas conjunciones hasta conseguir que todo funcione de manera coherente.

Hicisteis un proyecto para el concurso de la Biblioteca Central de Helsiniki y también el proyecto de la de Fuerteventura. ¿En la Biblioteca Gabriel García Márquez habéis aplicado todo el trabajo de investigación que llevabais acumulado?

E.O. – Toda la experiencia previa nos ha servido muchísimo para volcarlo aquí, pero también para remarcar la importancia de las instituciones que están detrás, en este caso Biblioteques de Barcelona y la Diputació. En esta biblioteca propusimos hacer un salto en el programa de las bibliotecas y salir de los estándares. Cuando volcábamos nuestras ideas de la investigación, nos animaron a continuar. Nos dieron plena confianza y eso se demuestra en el resultado final.

En Fuerteventura hicimos el proyecto, pero no fuimos directores de obra. La construyeron ellos. En cambio, aquí, lo hemos llevado todo. Somos los mismos arquitectos, las mismas ilusiones, ganas y conocimientos, y dos resultados completamente distintos. Incluso yo diría que casi antagónicos. Por eso remarcamos siempre la importancia de todos los que están detrás, las instituciones, para que esto salga adelante.

«Propusimos hacer un salto en el programa de las bibliotecas y salir de los estándares. Cuando volcábamos nuestras ideas de la investigación, las instituciones nos animaron a continuar. Nos dieron plena confianza y eso se demuestra en el resultado final.»_ Elena Orte

G.S. – Otra cosa importante es que la biblioteca ha tenido este éxito y todo este reconocimiento, pero probablemente está al 80% o 90% de lo que es capaz de dar todavía. Hay cosas que, debido a la afluencia de gente, no han sido necesarias poner en marcha. Hicimos gran cantidad de propuestas para la redefinición programática y un motnón se han quedado en el tintero, esperando nuevas oportunidades, que recogerán bibliotecas del futuro.

«La bilioteca está al 80% o 90% de lo que es capaz de dar todavía. Hay cosas que, debido a la afluencia de gente, no han sido necesarias poner en marcha.» _ Guillermo Sevillano

Biblioteca Gabriel García Marquez en el distrito de San Martí de BArcelona. EUmies Award. Elástica magazine

Biblioteca Gabriel García Márquez © Jesús Granada

¿Qué feedback estáis teniendo por parte de Biblioteques de Barcelona sobre el incremento de usuarios? ¿Tenéis cifras?

E.O. – Era un barrio con mucho déficit de equipamiento y muy reivindicativo. Llevaba años reclamando un equipamiento de estas características. Tenemos mucha relación con los bibliotecarios y los vecinos del barrio. De hecho, el presidente de la asociación de vecinos estuvo en el jurado del concurso y participó en reuniones durante el desarrollo de la obra. Siempre hemos hecho un esfuerzo para dar voz a las entidades del barrio y que se sintieran representados, que lo sientiran suyo. Y desde luego el feedback que estamos recibiendo es súper positivo. Lo que más ilusión nos hace es ver a los vecinos y vecinas que lo están disfrutando. Así nos lo han expresado. Se nos han acercado alguna vez y nos han dicho «estoy mejor aquí que en mi casa». También hubo una mujer en la inauguración que nos dijo «¡Qué he hecho yo para merecer esto!». Los vecinos lo sienten muy suyo, y es el mejor reconocimiento  que podemos tener.

«Se nos han acercado alguna vez y nos han dicho «estoy mejor aquí que en mi casa». También hubo una mujer en la inauguración que nos dijo «¡Qué he hecho yo para merecer esto!». Los vecinos lo sienten muy suyo, y es el mejor reconocimiento  que podemos tener.» _ Elena Orte

G.S. – En términos de cifras, están recibiendo más de 1.000 visitantes al día. En la época en la que ha habido más impacto en prensa, han llegado hasta 3.000. Incluso se incluye en rutas de tour operadores, que los llevan allá de visita.

«Están recibiendo más de 1.000 visitantes al día. En la época en la que ha habido más impacto en prensa, han llegado hasta 3.000. Incluso se incluye en rutas de tour operadores, que los llevan allá de visita.» _ Guillermo Sevillano

E.O. – Uno de los mayores esfuerzos que hicimos en la fase de investigación no era solo cómo atraer a la gente, sino que se quedaran, que se sientieran cómodos, que encontraran su rincón favorito. A través de los sistemas de recuento de afluencia, sabemos que el tiempo que destina la gente en esta biblioteca es superior a otras. No solo van a coger el libro e irse a su casa, sino que se sienten lo suficientemente cómodos como para quedarse a leer allí y a pasar el tiempo.

Biblioteca Gabriel García Marquez en el distrito de San Martí de BArcelona. EUmies Award. Elástica magazine

Biblioteca Gabriel García Márquez © Jesús Granada

Uno de los mayores retos que tenías era competir con todo el universo Amazon, las redes sociales y el ocio digitalizado que captura la atención, sobre todo, del público más joven. Y lo habéis logrado creando este espacio holístico donde confluyen públicos de todas las edades y todo el mundo se siente a gusto. ¿Este proyecto constata que a través de un buen planteamiento arquitectónico se pueden ofrecer experiencias alternativas, únicas, que los medios electrónicos jamás podrán dar?

E.O. – Está ocuerriendo algo muy bonito que es el encuentro intrageneracional. Porque es verdad que los niños pequeños encuentran muchos espacios destinados para ellos pero, en este caso, tanto los adolescentes, como la gente mayor están encontrando sus espacios. Hay mucha mezcla. Es muy enriquecedor.

G.S. – Uno de los trabajos que hicimos de investigación consistía en entender de qué manera podíamos intensificar la experiencia del acceso, el intercambio de conocimiento. De qué manera podíamos proporcionar las mejores condiciones escenográficas para leer un libro o compartirlo en un club de lectura. Queríamos crear una experiencia física e incorpórea que fuera insustituible, que no puedas reemplazar con medios digitales.

«Queríamos crear una experiencia física e incorpórea que fuera insustituible, que no puedas reemplazar con medios digitales.» _ Guillemo Sevillano

Vuestro trabajo destaca, sobre todo, por el uso de la madera contralaminada. ¿Qué ventajas tiene respecto a otros materiales?

E.O. – Uy, ¡aquí nos podríamos extender mucho! El impacto medioambiental, el proceso de construcción industrializado, prefabricado, la calidad y calidez que aporta a los espacios… La madera es capaz de colorear la luz. Cambia la iluminación de los espacios. Térmicamente se siente distinto, es un buen regulador de la humedad. Sus propiedades táctiles e incluso olfativas son inigualables. Al principio, entrabas en la biblioteca y tenías la sensación de estar en un bosque gracias al olor de la madera. No hay ningún material que consiga esos afectos sociales.

G.S. – La madera tiene una capacidad de socialización que no tienen otros materiales estructurales. A los que hay que añadir la ligereza. Es cinco veces más ligera que el hormigón. Es muchísimo más liviana, con todo lo que implica a efectos de huella de carbono, costes, transporte, producción, etc.

«La madera tiene una capacidad de socialización que no tienen otros materiales estructurales.» _ Guillermo Orte

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Cuando vemos los proyectos ganadores de los premios de arquitectura más importantes o, por ejemplo, las propuestas que plantean instituciones como el IAAC, el mensaje que recibimos es que la arquitectura está trabajando con plena responsabilidad ecológica. ¿Es una sensación endogámica? ¿sigue existiendo una “construcción no-sostenible”? 

G.S. – Hay un desfase entre la vanguardia, la investigación y los proyectos pioneros, respecto a las normativas y regulaciones que afectan a la globalidad de la arquitectura. Es verdad que hay una mejora en términos de ahorro de energía y hay normativas europeas que están apuntando en esa dirección, pero sigue habiendo proyectos pioneros que van por delante.

E.O. – El norte de España está avanzando mucho más rápido en este camino. En el centro y el sur va bajando la instensidad. En Madrid, por ejemplo, todo esto va mucho más despacio respecto Catalunya, Galicia, el País Vasco…

Cuando trabajasteis en el proyecto de la Biblioteca Central de Helsinki, investigasteis a fondo los modelos nórdicos. En relación con otros países europeos, ¿cómo veis la arquitectura española?

G.S. – Tenemos grandes arquitectos, pero no tenemos las instituciones. Quizá todavía en algunas comunidades no están a la altura de las posibilidades. Todo esto requiere que se desarrolle una cultura por la arquitectura similar a la que puede existir en Catalunya y otras zonas. Supongo que requerirá tiempo. Ahí está también la ley de la arquitectura, que pretende empujar eso. Pero las instituciones todavía siguen haciendo concursos al mejor postor, que suele ser el más barato… Cuando, en realidad, merecería la pena invertir en buena arquitectura, porque desde luego existen buenos profesionales. Históricamente, como industria, hemos tenido grandes capacidades para producir buena arquitectura. En los años noventa, España era el lugar donde venían las estrellas de la arquitectura a construir sus proyectos insignia. Ahora no estamos en esa situación.

«Tenemos grandes arquitectos, pero no tenemos las instituciones. (…). Las instituciones todavía siguen haciendo concursos al mejor postor, que suele ser el más barato… Cuando, en realidad, merecería la pena invertir en buena arquitectura, porque desde luego existen buenos profesionales.» _ Guillermo Sevillano

A día de hoy, el impacto medioambiental de ciertas prácticas constructivas no están repercutido en el coste de los edificios. Los derechos de emisiones son ridículos, mientras que van a tener un impacto brutal en la forma en la que se está evaluando eso.

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En el proyecto Our Shelves Houses trabajasteis el formato de la vivienda colectiva. En Barcelona tenemos a la cooperativa de arquitectos Lacol que trabajan este tipo de infraestructuras colectivas como La Borda. ¿Estamos yendo hacia este tipo de forma de habitar cooperativista o es una tendencia que todavía está en fase de desarrollo?

G.S. – Fue un proyecto muy pionero y singular en la gestión, en el diseño a medida, pero son proyectos difíciles que requieren gente con un espíritu muy emprendedor, aparte de querer una arquitectura muy especial. La sociedad no ha desarrollado los recursos necesarios para que esto sea fácil. Es decir, las entidades financieras solo entran después de varios años de trabajo duro, de riesgo asumido y de adelantar dinero. Solo entran cuando ya tienes la licencia, el contrato con la cosntructora, el proyecto completamente definido y el suelo agarrado. En cuánto a las aseguradoras, si hay madera por medio, directamente no quieren asegurar los edificios. Entonces, todavía requiere que sigamos dando pasos para que proyectos de este tipo salgan a la luz; que las instituciones públicas dispongan suelos para este tipo de proyectos y no se los den a agentes privados que son capaces de pagar mucho, que las entidades financieras faciliten crédito, etc.

Our Shelves Houses © Jesús Granada

Las crisis que hemos vivido han puesto en duda muchos de los estándares que compartíamos. Nos obligan a ser ingeniosos como diseñadores. Hay una demanda social de cosas que antes no tenían tanto impacto, como los espacios exteriores, las terrazas o los espacios de socialización que la pandemia demostró que eran imprescindibles. De alguna manera, existen cambios: la falta de jerarquía, la perspectiva de género. Como generación, creo que ya estamos respondiendo a eso.

«Las crisis que hemos vivido han puesto en duda muchos de los estándares que compartíamos. Nos obligan a ser ingeniosos como diseñadores.» _ Guillermo Sevillano

E.O. – Nosotros somos coperativistas y una de las unidades es nuestra. Todos se sienten más representados, más involucrados en el proceso. Tienen un sentimiento de arraigo por el objeto construido mucho más fuerte que cuando compran un producto hecho. Cada propietario siente que su vivienda es la mejor. Y eso es muy gratificante.

Ceremonia de entrega del premio EUmies Awards 2024 de Arquitectura Emergente. 14 mayo 2024 © Anna Mas

Reportaje sobre la Biblioteca Gabriel García Márquez aquí.

Foto portada: Elena Orte y Guillermo Sevillano recogiendo el premio EUmies Awards 2024 de Arquitectura Emergente © Anna Mas
One response to “«Queríamos crear una experiencia física e incorpórea que fuera insustituible por medios digitales.» SUMA Arquitectura”
  1. […] con el proyecto del Colegio Reggio de Andrés Jaque y la Biblioteca Gabriel García Márquez de SUMA Arquitectura. Lo que sí es más inaudito es que ocurra en 5 categorías, en la misma edición: Arquitectura, […]

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