Casa Rovira. Canet de Mar. Coderch. Casa en Flames. elastica magazine

Casa Rovira, la espectacular vivienda de Coderch donde se ha rodado ‘Casa en Flames’

Por: Ariadna Rousaud

Los siete personajes del fenómeno cinematográfico español de este verano, ‘Casa en Flames’ dirigida por Dani de la Orden, comparten protagonismo con el principal objeto de deseo, reproches y vehemencias de la película: la casa. Y no es para menos. La vivienda está proyectada por José Antonio Coderch, se llama Casa Rovira y se encuentra, en realidad, en Canet de Mar.

El octavo protagonista

En ‘Casa en Flames’, la casa no es solo un espacio físico, sino un reflejo de la complejidad emocional de sus personajes. La vivienda se convierte en un escenario de tensiones, secretos y emociones en ebullición de una familia catalana de clase media-alta, cuya aparente estabilidad se va desmoronando a medida que avanza el film. Es el escenario donde transcurre la mayor parte de la acción y Dani de la Orden la presenta como un personaje más, un contenedor de memorias y un reflejo directo de los conflictos internos de quienes la habitan.

© Urbipedia

Desde los primeros minutos de la cinta, queda claro que la casa no es un simple decorado, sino un ente con vida propia. La elección de la arquitectura y el diseño interior ha sido fundamental para transmitir esa sensación. La estructura de la casa es moderna y minimalista, con grandes ventanales que dejan entrar luz, pero, a la vez, exponen la vida de cada miembro de la familia a la mirada de los demás, sugiriendo que la transparencia que proyectan sus habitantes es solo una fachada.

Los espacios abiertos contrastan con pasillos y rincones oscuros que simbolizan los secretos y rencores acumulados. El desmantelamiento creciente a lo largo de la trama es un reflejo de la fragilidad emocional y de las fracturas en las relaciones familiares.

Emma Vilarasau  y Alberto San Juan en ‘Casa en Flames, de Dani de la Orden

Simbología y metáfora

El simbolismo visual juega un papel crucial en la narrativa de la película. Los colores cálidos y acogedores del comienzo, que van desde los tonos tierra hasta el amarillo dorado de los amaneceres que se cuelan por las ventanas, se transforman en sombras a medida que las tensiones crecen. La casa, que en un principio parece un refugio, se convierte en una prisión emocional.

Su perfección arquitectónica, con líneas rectas y espacios cuidadosamente diseñados, se ve erosionada por el caos emocional que se desata en su interior. La casa comienza a desmoronarse junto con las relaciones familiares, mostrando que, al igual que las personas, las estructuras perfectas también pueden colapsar bajo presión.

© Snoopspain

De Cadaqués a Canet

A pesar de estar ambientada en el pintoresco pueblo de Cadaqués, las localizaciones de ‘Casa en Flames’ se distribuyen en otros puntos de la Costa Brava (los lugareños reconocerán con facilidad algunas calas, playas y calles de Calella de Palafrugell). Según ha explicado la diseñadora de producción del film, Núria Guardia, visitaron varias localizaciones en la zona del Empordà. Sin embargo, no acababan de encontrar lo que querían: una casa sobre las rocas, idílica e impagable, pero sin aires palaciegos, ni ostentosidad. Una casa que encajase a la perfección con el perfil de la familia catalana que tan bien retrata la película.

Localizaciones en Calella de Palafrugell (Baix Empordà)

Lo más parecido que encontraron en la zona de Cadaqués-Port Lligat fue la mítica Casa del Capitán, diseñada en 1962 por el arquitecto norteamericano Peter Harnden para el Capitán Moore, secretario personal de Dalí. Dani de la Orden cuenta que no podían rodar allí, así que optaron por seguir buscando y «colocar la casa sobre las rocas de Cadaqués» en posproducción.

Fue entonces cuando dieron con la Casa Rovira, en Canet de Mar (Maresme), a 40 km de Barcelona. La arquitectura modernista catalana de los años 60 y 70 era perfecta.

Casa Rovira

Originariamente construida para las familias de dos hermanos, Casa Rovira cuenta con 515 m² construidos en una parcela de casi 3.000 m² sobre un macizo rocoso, rodeada de vegetación y naturaleza. Se distribuye en 12 habitaciones, 9 baños y, por supuesto, esa magnífica piscina a 40 m sobre el mar donde culmina el momentum final de la película.

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Casa Rovira está diseñada en dos volúmenes escalonados que se integran en la topografía abrupta del terreno mediante quiebros y desniveles. Igual que en otras obras de José Antonio Coderch, la transición entre los volúmenes se logra mediante patios y porches, creando una continuidad espacial que facilita la circulación y la conexión visual. Mientras que la fachada orientada hacia el mar es permeable y abierta, la que da a la calle es más cerrada, garantizando la privacidad de los habitantes.

Los ángulos rectos, las escaleras que conectan cada área y la habilidad para adaptarse a terrenos complejos sin renunciar a la funcionalidad y la estética llevan, sin duda, la firma de Coderch.

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El esquema espacial de la casa sigue una disposición en forma de L, donde la zona de servicios y la de reposo se articulan alrededor del vestíbulo principal, que actúa como punto de conexión. Las estancias se sitúan en la concavidad de esta L, protegiéndolas de la exposición directa al entorno y generando espacios íntimos que, sin embargo, no pierden la relación con el exterior.

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El salón principal, punto de encuentro de discusiones y reconciliaciones en la película, está abierto a las espectaculares vistas al horizonte. Y las habitaciones cuentan con salida a las diferentes terrazas de la edificación.

Con similitudes a la Casa Uriach, la vivienda sigue la línea estética mediterránea que Coderch defendía con fervor. La fachada está revestida con revoco de cal y, en el suelo, pavimentos de baldosas cerámicas que le otorgan un carácter cálido y tradicional. Las persianas correderas de librillo blancas, también típicas de la costa catalana, permiten controlar la luz y dan inicio a la llegada de la familia y desarrollo de la trama.

© Snoopspain© Snoopspain

El modernismo catalán no solo está presente en la arquitectura, sino también en el interiorismo del hogar, aderezado con piezas clásicas del diseño patrio como la lámpara TMM de Miguel Milá editada por Santa&Cole o, como no, la lámpara Disa diseñada por el propio Coderch, que fabrica TUNDS.

Fotograma de la película ‘Casa en Flames’ con la lámpara Disa de José Antonio Coderch, editada por TUNDS
© Urbipedia© Urbipedia

Escenario de otras películas

Además de ‘Casa en Flames’, la Casa Rovira ha sido escenario de otras películas. En 2010 se rodó en ella parte de la adaptacion cinematográfica del libro de Federico Moccia ‘A tres metros sobre el cielo’, dirigida por Fernando González Molina, protagonizada por Mario Casas y María Valverde.

También la pudimos ver en la campaña fotográfica Max Mara Weekend, con dirección artística de Clara Quintana Studio y fotografías de Salva López.

Foto portada © Jose Hevia/Fundación DOCOMOMO Ibérico

 

3 responses to “Casa Rovira, la espectacular vivienda de Coderch donde se ha rodado ‘Casa en Flames’”
  1. […] 1. Casa Rovira, una casa de cine […]

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