Por: Ariadna Rousaud
El Disseny Hub Barcelona acoge hasta el 28 de septiembre Miguel Milá. Diseñador (pre) industrial, la exposición más completa dedicada al creador que puso los cimientos del diseño moderno en España. La muestra, comisariada por su hijo Gonzalo Milá y por la gestora cultural Claudia Oliva, ofrece un recorrido inédito por más de 350 piezas, planos, bocetos y prototipos. Una exposición que es mucho más que una retrospectiva: es un viaje al pensamiento de un diseñador que desde los años 50 supo conjugar tradición artesanal y tecnología para crear objetos funcionales, honestos y cercanos, que hoy forman parte de la vida cotidiana de miles de personas.
El taller como punto de partida
Para Miguel Milá, el taller fue siempre el lugar esencial donde la artesanía y el diseño se encuentran. Allí nacieron piezas icónicas como la lámpara TMM, la Cesta, la Asa o bancos urbanos como el NeoRomántico, presentes en ciudades de todo el mundo.
En el taller, Milá buscaba la simplicidad como respuesta a los retos del diseño: “Intento simplificar la vida del usuario y acompañarla, embellecerla”, afirmaba. Su enfoque se basaba en la economía de recursos y en evitar la ostentación. Cada creación respondía a una lógica de respeto por el material, el proceso y, sobre todo, por las personas.
Miguel Milá en su taller © Poldo Pomés
Esta forma de entender el diseño lo convirtió en un referente internacional. El diseñador Jasper Morrison destacó su capacidad de encontrar “la receta de la naturalidad en los objetos”. Por su parte, Marco Sammicheli, director de diseño de la Triennale de Milán, lo definió como un maestro absoluto, capaz de transformar la observación de la realidad en soluciones que mejoran la vida diaria.
Lámpara Cesta, editada por Santa & Cole. 1962 © Enric Badrinas
Padre e hijo: una complicidad creativa
En los últimos diez años de su carrera, Miguel Milá compartió proyectos con su hijo Gonzalo, también diseñador industrial. Juntos firmaron colecciones como el banco Harpo, el aplique Amigo para Santa & Cole, la silla Gata para Expormim y la lámpara Anda para Kettal. Estos diseños, presentes en la muestra, son el resultado de una relación profesional tejida durante décadas.
Para Gonzalo, crecer en un mundo diseñado por su padre supuso una escuela de vida: “El respeto hacia los objetos se traduce en respeto propio y hacia los demás. Eso lo aprendí en el taller”, afirma. Esta coherencia ética y estética es uno de los mensajes que la exposición quiere transmitir a las nuevas generaciones.
Un recorrido vital y profesional
El visitante de Miguel Milá. Diseñador (pre) industrial se adentra en ocho salas del Museu del Disseny, donde se entrelazan la biografía y la obra de Milá. Desde sus inicios como interiorista junto a su hermano Alfonso Milá y el arquitecto Federico Correa, hasta su consolidación como creador de iconos atemporales, el relato expositivo permite entender cómo un joven con talento para el dibujo llegó a redefinir el diseño ibérico.
La exposición no solo recoge sus piezas más conocidas, sino también material inédito: dibujos originales, planos, prototipos y fotografías que muestran el proceso detrás de cada objeto. Se reivindica así la figura de un diseñador que entendió el espacio doméstico como un lugar donde el detalle es clave, y el espacio público como un entorno que debe invitar al bienestar.
Dibujos lámpara TMDC. 1961
Lampara TMDC editada por Santa & Cole. 1996
A lo largo de su carrera, Miguel Milá recibió numerosos reconocimientos, como el Compasso d’Oro en 2008, pero su mayor logro ha sido crear un lenguaje de diseño que sigue vivo en el día a día. Sus piezas, lejos de caducar, continúan encontrando su lugar en hogares y ciudades, confirmando la vigencia de su visión: el diseño como una forma de mejorar la vida.

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