Retrato de Gaetano pesce y butaca de fieltro de Cassina. elástica magazine

In memoriam: 8 genialidades que nos dejó Gaetano Pesce

Por: Ariadna Rousaud

Repasamos el legado de una de las grandes figuras del diseño internacional del S.XX y XXI. Alguien que traspasó los límites, sin importarle lo más mínimo si sería comprendido o no (incluso se jactaba de «hacer las cosas mal», a propósito). Alguien obsesionado con la experimentación de los materiales, la constante evolución y el tiempo. Un creador total, radical, diferente, innovador, con la mirada puesta permanentemente en el futuro. Con todos ustedes, el gran Gaetano Pesce.

Proudly incoherent

El pasado 3 de abril fallecía en Nueva York, su ciudad de acogida, el arquitecto, artista, diseñador y -añado- filósofo, Gaetano Pesce. Lo hizo a los 84 años de edad, con más de seis décadas dedicadas a la profesión, ejerciendo hasta el último día. Se le solían atribuir adjetivos como radical, visionario, descarado, provocador, original, revolucionario. Sin embargo, a él le satisfacía definirse como un creador incoherente. Y lo argumentaba con una coherencia aplastante: «ser incoherente significa estar libre de lo que hacías antes, estar libre de ti mismo. Lo que significa que eres libre de experimentar.» A los 18 años ya escribía sobre la incoherencia, un tema que perduró a lo largo de toda su vida y que él entendía como parte de la evolución.

©Mark O’Flaherty

Estudió arquitectura alentado por su madre, una pianista de formación clásica, que le explicó que «la arquitectura es la forma más elevada de arte, mejor que la pintura, la escultura y la música. La arquitectura es un arte completo: es sonido, movimiento, cine, pintura y música.» Para Pesce, el eterno dilema sobre las fronteras entre el arte y el diseño no tenía discusión: el diseño es arte al que se le añade forma y función. Como tal, debe emanar un mensaje: «Las pinturas de Goya son muy políticas y eso es lo que las convierte en arte.» Por eso, cuando veía el trabajo de creadores como Damien Hirst, a quien consideraba falto de contenido, decía sin tapujos que era «un mosquito». Tal cual lo expresó en una reciente entrevista a la revista neoyorkina PIN-UP.

Imagen de la campaña de C&B, 1969. ©B&B Italia

Denunciaba abiertamente el declive de la industria creativa italiana por su falta de financiación para la experimentación. Tampoco se cortaba un pelo cuando hablaba de la arquitectura Nueva York, la ciudad donde se instaló en 1983. Vivía frente al East River (cerca del agua), tenía la oficina en Broadway y el taller en Brooklyn (por razones económicas, argumentaba). Adoraba Manhattan por la eclosión cretaiva de sus habitantes; pero el único edificio que le gustaba era el Guggenheim Museum. Para él, el estilo internacional de la arquitectura contemporánea era horrible, represivo y nostálgico, alejado de la evolución. Clamaba la necesidad de una arquitectura original, diversa y específica de cada entorno.

Alababa la obra de Frank Ghery. Lo solía mencionar en sus entrevistas como un ejemplo de un arquitecto que experimenta, tal vez debido a sus orígenes escultóricos. «La gran arquitectura se hace con tres factores: nuevo lenguaje, nuevo uso de material y nueva técnica.», decía. También le interesaban las contradicciones de Michelangelo, la curiosidad de Leonardo da Vinci y Marcel Duchamp, quién se cuestionaba todo contínuamente. Al igual que ellos, le movía lo intrigante y el descubrimeinto contínuo.

Pratt Chair nº7, 1984

Experimentación material

Además de por su aplastante filosofía de vida (clarividente allá donde las haya), a Gaetano Pesce le recordaremos sobre todo porque nunca dejó de experimentar con nuevos materiales. Los probó todos: la resina, el pliuretano, la espuma, los elastómeros y todos los que no fueran estrictamente contemporáneos. Creaba objetos casi viscosos, imperfectos, imprevisibles, coloridos y alejados de la fabricación en serie. No quería llegar a todo el mundo, sino a aquellos que entendieran lo que hacía.

Puso el ojo, las manos y la cabeza allá donde hubiese posibilidad de moldear el color, la forma, la textura e, incluso, la política de la narración. Porque la narración y el tiempo fueron otro de sus grandes empeños.

Librería diseñada para el apartamento de Alberto Carenza, 1969 ©Gaetano pesce Office

Serie Up, B&B, 1969

Su pieza más conocida. Esta confortable y mullida butaca orejera reproduce la figura de una mujer, una madre protectora, encadenada a una bola como una prisionera. La colección fue creada para B&B Italia (entonces C&B). La serie de butacas aprovechaba el potencial escultórico del poliestireno expandido, un material que transformaría la industria del mueble para siempre. Cuando lo presentó en el Salone del Mobile, el público observó atónito cómo un empaquetado al vacío adquiría forma y se expandía poco a poco al entrar en contacto con el aire. Un claro ejemplo de su voluntad por encontrar aquél potencial transformador del diseño que tanto le obesionaba.

Los mejores diseños de Gaetano Pesce.

Los mejores diseños de Gaetano Pesce.

En su primera versión, UP 5 se envasaba al vacío y se desplegaba en casa.

Tamonto a New York, 1980

Tras una visita a Nueva York, a finales de los años 1970, Gaetano Pesce se llevó una gran decepción al cerciorarse de que la ciudad, siempre energética, estaba perdiendo su vitalidad. Preocupado por una incipiente decadencia, diseñó el sofá Tramonto a New York (‘Atardecer en New York’), inspirado en las bellas puestas de sol y la efervescencia creativa de la Gran Manzana. El sofá emula la forma de los edificios con un gran semicírculo rojo entre ellos, como si el sol se estuviera escondiendo en el horizonte. Pasó a formar parte de la cultura pop del momento. Cassina lo reedita desde 2022, fiel al diseño original.

Cassina

Feltri, 1987

Otra de sus piezas más icónicas es la butaca Feltri, producida por Cassina. El material vuelve a ser el protagonista en un majestuoso asiento de fieltro que se mantiene erguido gracias a la resina. Pesce ya había ensayado este procedimiento a principios de los setenta con la Golgotha (1972-73), donde aplicó el mismo método: empapar tejido en resina de poliuretano, modelarlo en forma de mueble y dejarlo solidificar. De esta manera, el asiento se sostenía sin armazón, ni estructura interna.

Cassina

Organic building, 1889

Avanzado a su tiempo y a la nueva ola de edificios con jardines verticales que estaría por llegar, Gaetano Pesce proyectó este innovador edificio en Osaka (Japón). Su fachada de 9 plantas de paneles de acero rojo incorpora un sistema de jardineras con riego y drenaje controlado por ordenador para la proliferación de más de 80 variedades de plantas y árboles.

Los mejores diseños de Gaetano Pesce.

Instalación Up, 2019

Con motivo del 50º aniversario de Up, la Mamma, como también se la conoce, fue reporducida en tamaño gigante y expuesta en plena Piazza del Duomo durante la Milan Design Week. Esta versión XXXL incluída flechas que la atravesaban. Simbolizaban la denuncia explícita de la violencia contra las mujeres. Sin embargo, algunos grupos feministas no lo interpretaron del mismo modo.

Los mejores diseños de Gaetano Pesce.

WTC Rebuilding project, 2002

Siempre positivo, nunca negativo, tras el atentado contra las Torres Gemelas, Pesce escribió el artículo «Rebuilding of the Former World Trade Center Area» (lo puedes leer en PDF aquí), donde exponía un proyecto imaginario para la zona desvastada. Su «memorial» incorporaba un corazón gigante entre las dos nuevas torres, inspirado en el mítico símbolo neoyorkino de Milton Glaser.  Apelaba a la cultura popular desde una perspectiva bondadosa. El corazón, del tamaño de ocho plantas, se iluminaría y sería visible desde defirentes puntos la ciudad. Su interior albergaría un auditorio, oficinas y zonas sociales.

Los mejores diseños de Gaetano Pesce.

Asientos para Bottega Veneta, 2022

En el desfile desfile de la colección Primavera Verano 2023 de Bottega Veneta en Milán las prendas fueron casi eclipsadas por las 400 sillas de algodón y resina diseñadas por Gaetano Pesce junto a Matthieu Blazy, director creativo de la marca italiana. El suelo, también cubierto por resina, combinaba con los colores rosa, azul, naranja, amarillo y lila de las escultóricas sillas, llamadas ‘Come Stai?’. Todas eran distantas, como claro mensaje a favor de la diversidad. Ante el éxito, se acabaron poniendo a la venta.

©Matteo Canestraro

Double Heart, 2022

Una de las últimas instalaciones de Pesce fue la escultura ‘Double Heart’ en el Jardín de las Tullerías. Se exhibió durante la feria Paris+ par Art Basel, de la mano de la galería Champ Lacombe. De estilo pop y muy a lo Claes Oldenburg, se inspiraba en una lámpara que diseñó en 1969. La pieza encarnaba uno de los principios de la filosofía artística de Pesce: la idea de que la era contemporánea debe abordar la alegría exuberante y el romanticismo inherentes a tantos objetos y seres humanos por igual. La imagen de los corazones atravesados por una flecha, de un simbolismo profundamente poético, reflexionaba sobre la incertidumbre y la posible tragedia del destino.

 

©Red Eye
2 responses to “In memoriam: 8 genialidades que nos dejó Gaetano Pesce”
  1. […] en su desfile PV23 acudió a Gaetano Pesce para cubrir el suelo con una capa resina que combinaba con 400 sillas diseñadas por el ya […]

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