Por: Ariadna Rousaud
Por quinto año, el BCD vuelve a desplegar el talento catalán actual en la Milan Design Week con ‘Inspired in Barcelona’. Esta vez ha confiado en Júlia Esqué y Apartamento Studios para comisariar y conceptualizar la exposición ‘Terra Rossa’, donde 16 artistas y creativos afincados en Barcelona han customizado cinco ‘càntirs’ cada uno. Un total de 6.000 personas han visitado la gran pirámide conformada por 80 botijos durante los seis días de Fuorisalone.
Todo parte de la tierra
La ‘terra rossa’ ha sido siempre un emblema de la cultura mediterránea. Esta tierra rojiza, mezcla de arcilla y piedra caliza, ha representado desde tiempos ancestrales el nexo inquebrantable entre la tradición vinícola y la artesanía. Por un lado, es un excelente sustrato para el cultivo de viñedos; por el otro, sus propiedades son perfectas para la fabricación de ladrillos y cerámica.

Este vínculo indisoluble a través de un material tan arraigado a nuestra cultura ha sido el punto de partida de «Inspired in Barcelona: Terra Rossa», la instalación de este año del BCD – Barcelona Centre de Disseny en Fuorisalone. El concepto, desarrollado por Apartamento Studios (Nacho Alegre, Omar Sosa y Marco Velardi), ponía foco en la tierra como el orígen y proveedor supremo de todo: de los ingredentes que conforman nuestra nutrición y del material que empleamos para crear los objetos, herramientas y recipientes necesarios para cocinar y comer. Y es así como estos objetos, herramientas y recipientes se convierten en un reflejo de la creatividad de cada época. Un testimonio de la sociedad.
No es casualidad, pues, que eligieran un elemento tan arraigado a nuestra historia como el càntir, un recipiente de barro cocido, similar al botijo, diseñado para beber y conservar fresca el agua o el vino.


El talento actual de la escena barcelonesa
La curaduría de la exposición ha ido a cargo de la diseñadora Júlia Esqué, quien ha seleccionado a los 16 participantes de la exposición. Todos ellos provienen de distintas disciplinas creativas, pero mantienen un vínculo en común: la ciudad que les acoje, Barcelona.

Júlia Esqué & Nacho Alegre
A cada artista se le pidió que diseñara 5 ‘càntirs’. Tenían plena libertad para jugar con ellos y transformarlos en objetos contemporáneos. Tan solo se les indicaron algunas directrices prácticas, como los límites a nivel de tamaño o que conservaran su funcionalidad.
La mitad de ellos hicieron sus intervenciones en estado crudo, antes de la cocción. Fue el caso de Marc Morro, Jaume Ramirez, Lolo y Sosaku, OWL Furniture and Objects, Helena Fradera, Klas Ernflo, Claudia Valsells y Robbie Whitehead.
«Sometí a los botijos de Eloi a una cirugía estética bastante seria, cortándolos por la mitad a lo largo o
por el medio, solo para volver a juntarlos con una arcilla diferente usando bobinas.» _ Robbie Whitehead“Mi intervención fue a a través de una plantilla. Como carpintero, decidí utilizar un material habitual en mi trabajo para crear un contramolde que, al acercarlo al torno con la pieza aún húmeda, afecta y distorsiona la estructura del càntir.” _ Alfredo BÚHO

La otra mitad de participantes, compuesta por Mark Bohle, Gina Berenguer, Laura Brichs, Luna Paiva, Pepa Reverter, Albert Riera, Xavier Mañosa y About Arianne personalizaron sus ‘càntirs’ después de la cocción. Fueron intervenciones más plásticas, sobre la superficie de la jarra, sin alterar su estructura original.
“Una cinta abraza la austeridad del càntir buscando el contraste entre el brillo del raso y la rugosidad del barro. Cada lazo es diferente, igual que cada càntir hecho a mano”_ Ariadna Guirado
“He añadido un dibujo a cada càntir. Los dibujos están hechos con un rotulador sólido negro y se pueden leer como una tira cómica. Cada dibujo describe un paso de una secuencia”_ Mark Böhle

Los 16 creativos desarrollaron sus cinco piezas mano a mano con el artista ceramista Eloi Banadona. Perteneciente a la séptima generación de alfareros en su familia, Bonadona trasladó las directrices de cada participante en los botijos hechos artesanalmente en su taller. Están todos fabricados a mano en su taller con arcillas locales.
Exposición en Porta Venezia
Los 80 ‘càntirs’ se expusieron en una gran pirámide central, cobijada por una estructura de paredes enlodadas.
Paralelamente, el ceramista Carles Llarch elaboró un botijo de gran tamaño que daba la bienvenida en la entrada de la exposición. Su interior albergaba vino producido por él mismo con una selección de uvas Xarel·lo, provenientes de viñedos antiguos de la DO Penedés. Llarch a menudo obtiene su arcilla de la misma tierra donde cultiva sus viñedos, un área que ha estado dedicada al vino desde la época romana. Sus ánforas de cerámica se elaboran siguiendo una tradición de seis siglos.

La exposición pudo visitarse en el espacio Sirtori26, en Porta Venezia Design District, durante la Milan Design Week (16-21 abril 2024) y se instalará en en el Disseny Hub Barcelona en octubre 2024, durante la próxima Barcelona Design Week.
Participantes: Jaume Ramírez, Lolo y Sosaku, OWL Furniture and Objects, Helena Fradera, Klas Ernflo, Claudia Valsells, Marc Morro y Robbie Whitehead, Mark Bohle, Gina Berenguer, Laura Brichs, Luna Paiva, Pepa Reverter, Albert Riera Galceran, Xavier Mañosa y About Arianne.
Ceramista: Eloi Bonadona
Ceramista al servicio del vino: Carles Llarch
Exposición organizada por BCD – Barcelona Centre de Disseny y promovida por la Generalitat de Catalunya a través de ACCIÓ – Catalonia Trade & Investment, junto con el Ayuntamiento de Barcelona (Instituto de Cultura de Barcelona – ICUB y Disseny Hub Barcelona – DHub)
Fotografías © Francesco Stelitano
Sigue todo lo acontecido en Milan Design Week 2024 en este enlace.



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