Por: Ariadna Rousaud
La arquitecta María de Ros ha llevado a cabo una audaz reforma en el icónico Edificio Windsor de Barcelona. La intervención ha transformado un antiguo despacho de abogados, muy oscuro y angosto, en unas oficinas diáfanas y llenas de luz natural para una empresa de contabilidad y finanzas. Con un diseño mucho más moderno y materiales de alta calidad, el proyecto destaca por su capacidad para maximizar la luminosidad y la amplitud espacial.
Renovación en el Edificio Windsor
Situado en la esquina de Avenida Diagonal con Vía Augusta, en Barcelona, el popular Edificio Windsor alberga ahora unas oficinas mucho más actualizadas, alineadas con las necesidades laborales de hoy en día. El espacio que ocupaba un despacho de abogados en la segunda planta de este edificio terciario, con una distribución muy compartimentada y un ambiente oscuro, se ha modernizado de la mano de la arquitecta María de Ros, quien ha hecho un lavado de cara integral del espacio de 99 m².


Lo primero: maximizar la luz natural
El mayor reto de la reforma fue transformar un local angosto y oscuro en una área diáfana y luminosa. Originalmente, el despacho se distribuía en seis salas de trabajo y una recepción, la mayoría sin luz ni ventilación natural. El cliente contaba con un presupuesto bastante ajustado. La clave de dicha transformación fue el derribo de las mamparas que compartimentaban en exceso el espacio, el falso techo y otros elementos que comprimían el espacio, como la madera oscura que forraba las paredes o el pavimento de material sintético del suelo, que imitaba madera. Al eliminar el falso techo, donde se ocultaba el paso de las instalaciones eléctricas y el aire acondicionado, se descubrió un forjado reticular de hormigón que aumentó significativamente la altura del local. Esto permitió dejar las instalaciones a la vista y potenciar la sensación de amplitud.

Mayor funcionalidad
Las nuevas oficinas se dividen únicamente en dos áreas de trabajo. Una, para el cliente y su socia; la otra, para los empleados. Además, se han configurado dos paredes con estanterías metálicas de TRAMO para archivadores. También se ha creado una zona de cocina-comedor y baños para los empleados.
Las mamparas con estructura de aluminio y vidrio laminado silence proporcionan una separación funcional sin sacrificar la luz natural, ni la amplitud visual. El uso de pladur ha permitido configurar el área de la cocina-comedor y transformar los pilares cuadrados en elegantes pilares redondeados, mientras que el microhormigón en el pavimento añade un toque moderno y resistente.

Salubridad
El proyecto priorizó la salubridad, la ventilación e iluminación natural. Las oficinas, con fachada a un amplio patio interior de manzana, disfrutan de tres módulos de ventanas que aseguran la ventilación natural en las áreas de trabajo. La cocina-comedor y los baños cuentan con ventilación mecánica a través de un pequeño patio de instalaciones del edificio.
Para aumentar la entrada de luz natural en la cocina-comedor, se ha abierto una ventana en el pladur.


Iluminación de FLOS
La elección de iluminación también ha sido clave en este proyecto. Tanto los focos, como la lámpara de suspensión en la cocina-comedor son de la marca italiana FLOS, conocida por su diseño innovador y calidad. En particular, la lámpara Frisbi de Castiglioni aporta un toque distintivo y sofisticado al espacio.

Sobre la arquitecta María de Ros
María de Ros es una destacada arquitecta con una amplia trayectoria en la reforma y rehabilitación de espacios interiores. Con sede en Barcelona, su trabajo abarca desde la transformación de oficinas y tiendas hasta la renovación de viviendas y la realización de proyectos efímeros y expositivos.
Con una habilidad excepcional para maximizar la luz natural y la amplitud espacial, su enfoque en la calidad de los materiales y en el diseño elegante y práctico ha hecho que sus proyectos sean reconocidos por su innovación y estética. Además de su experiencia en proyectos de gran envergadura, María es conocida por su atención al detalle y su capacidad para superar desafíos arquitectónicos complejos, como lo demuestra esta reciente reforma del Edificio Windsor en Barcelona.




Deja un comentario