Por: Redacción
El Ministerio de Cultura ha anunciado la compra de la Casa Gomis, un icono de la arquitectura racionalista catalana situado en el paraje natural de La Ricarda, en El Prat de Llobregat (Barcelona). Con una inversión de 7,2 millones de euros, el edificio se transformará en un centro cultural abierto a la ciudadanía. La adquisición llega en pleno debate sobre la ampliación del aeropuerto y su afectacción a los terrenos de dicha vivienda.
Adquisición y transformación en centro cultural
El Ministerio de Cultura ha destinado 7,2 millones de euros para la compra de la Casa Gomis, con el objetivo de convertirla en un centro cultural. La vivienda acogerá encuentros, exposiciones y visitas guiadas, permitiendo a los visitantes disfrutar de la arquitectura, el arte y la naturaleza en un entorno único. El proyecto busca consolidar un espacio de diálogo entre el patrimonio cultural y el medio ambiente, fomentando la reflexión sobre la sostenibilidad y la preservación de espacios naturales y arquitectónicos.
«Este tesoro de la arquitectura racionalista del siglo XX formará parte, a partir de hoy, del patrimonio público con el objetivo de protegerlo, conservarlo y convertirlo en un gran centro cultural 100% abierto al público» _ Ernest Urtasun, Ministro de Cultura
Según ha avanzado el ministro, «nuestra intención es que la temática de este nuevo Centro Cultural Casa Gomis gire en torno al diálogo entre arte y naturaleza, pues la Casa Gomis es uno de los grandes ejemplos arquitectónicos que tenemos en Cataluña de simbiosis perfecta con el entorno natural». En este sentido, Urtasun ha explicado que «de la misma manera que la Casa Gomis fue un espacio para los debates de vanguardia en los años 60, ahora en 2025 queremos ponerla también al servicio del gran debate de vanguardia que existe actualmente, que es el de la relación entre arte y clima».

Un entorno en conflicto: La Ricarda y la ampliación del aeropuerto
La Casa Gomis se encuentra en La Ricarda, una zona de alto valor ecológico dentro del Delta del Llobregat. Este paraje ha sido objeto de controversia en los últimos años debido a los planes de ampliación del Aeropuerto de Barcelona-El Prat, que implicarían la destrucción de una parte significativa de este espacio natural. La adquisición de la Casa Gomis y su conversión en centro cultural se inscriben en un contexto de protección del territorio frente a las amenazas de urbanización y desarrollo industrial.
Un emblema de la arquitectura racionalista en Cataluña
La Casa Gomis, también conocida como La Ricarda, fue diseñada por Antoni Bonet Castellana entre 1949 y 1956 y construida entre 1957 y 1963. Es un referente de la arquitectura racionalista catalana y un ejemplo destacado sobre cómo adaptar un concepto arquitectónico abstracto a un paisaje concreto, como es el Delta del Llobregat. La vivienda destaca por su diseño en una sola planta y su integración con el entorno natural, donde la transición entre interior y exterior se realiza de manera fluida a través de una gran plataforma horizontal que conecta el edificio con el paisaje.
Responde a la tipología de villa suburbana, frecuente en el litoral catalán como primera o segunda residencia de la alta burguesía, pero en este caso de características singulares por su escala, concepto arquitectónico y sistema constructivo.
Su estructura y organización, fruto de la colaboración del arquitecto Antoni Bonet con su cliente Ricardo Gomis, personaje comprometido con la vanguardia cultural catalana como miembro del Club 49, incorpora espacios para la vida cotidiana de la familia y del personal de servicio, junto con otros de uso polivalente para llevar a cabo reuniones o pequeños actos culturales.


Otra de las singularidades es que, tras seis décadas de uso, el edificio se mantiene prácticamente intacto, conservando sus características originales, habiendo sido objeto de una cuidadosa restauración de las cubiertas y la carpintería exterior en 1997. Conserva también su mobiliario, diseñado en gran medida por el propio arquitecto, que está incluido en el expediente de declaración como parte de su historia.



Punto de encuentro de intelectuales
La Casa Gomis no solo es un hito arquitectónico, sino también un lugar de encuentro cultural. Durante los años sesenta, el espacio fue centro de reunión de destacados artistas e intelectuales, convirtiéndose en un núcleo de las culturas de vanguardia. Figuras como John Cage y Joan Miró frecuentaron la casa, haciendo de ella un referente en el panorama cultural catalán de la época.
Impacto y futuro del proyecto
Con la compra de este inmueble, el Ministerio de Cultura garantiza la preservación de los valores históricos y artísticos del conjunto y su mantenimiento. Hasta ahora la casa se podía visitar de manera puntual y recientemente ha formado parte de la oferta cultural de Manifesta 15, la bienal europea de arte nómada que este 2024 se celebró en Barcelona y su área metropolitana.
El proyecto de transformación de la Casa Gomis se enmarca en los preparativos de Barcelona como Capital Mundial de la Arquitectura en 2026, y en el Congreso Mundial de Arquitectura de la UIA. Su conversión en un centro cultural contribuirá a enriquecer la oferta cultural de la región, reforzando el papel de la arquitectura y el diseño en el desarrollo sostenible y la conservación del patrimonio.

Sobre Antoni Bonet Castellana
Antoni Bonet Castellana (Barcelona, 1913 – 1989) fue uno de los arquitectos más destacados del racionalismo en Cataluña, miembro del GATCPAC (Grupo d’Arquitectes i Tècnics Catalans per al Progrés de l’Arquitectura Contemporània) y del GATEPAC (Grupo de Artistas y Técnicos Españoles para el Progreso de la Arquitectura Contemporánea).
Instalado en Buenos Aires tras la Guerra Civil, desarrolló su carrera preferentemente en Uruguay y Argentina, aunque también proyectó obras importantes en varias ciudades españolas. Como otros arquitectos de su generación, combinó el desarrollo de los postulados de la arquitectura racionalista europea con la exploración de sus raíces en el lenguaje autóctono del ámbito mediterráneo. Prueba de ello es, en algunas de sus obras, la combinación de formas abstractas y materiales modernos con referencias a los sistemas constructivos tradicionales.
Entre sus edificios más conocidos destacan el Canódromo de la Meridiana (Premio FAD de Arquitectura, 1963), la Torre Urquinaona, el complejo residencial «La Devesa» en el Real Club de Golf Cerdanya o el gran complejo de la Mútua Metalúrgica de Cabrils.



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