En 1967 Sister Corita apareció en la portada de la revista neoyorkina Newsweek junto al titular “La monja se hace moderna”. Y es que la Hermana Mary Corita Kent rompió todo tipo de estereotipos. Amiga del matrimonio Eames, Alfred Hitchcock o John Cage, Corita Kent fue una artista atípica. Sus obras, principalmente serigrafías, reproducían mensajes en colores llamativos, con un lenguaje publicitario, abogando por la paz y la justicia social, y en contra de la guerra o el racismo. Esta es la historia de la primera monja pop.
Una monja singular
Corita Kent (1918-1986) nació en Iowa como Elizabeth Kent, pero siempre fue conocida como Hermana Mary Corita Kent o Sister Corita. Su familia, de origen católico, se mudó a California cuando ella tenía 5 años. A los 18 años de edad se convirtió en monja, uniéndose al Colegio de las Hermanas de Inmaculado Corazón, donde permaneció durante 30 años. El recinto del convento incluía una escuela privada y una universidad. Allí fue donde Corita empezó su faceta artística, completando sus estudios en Bellas Artes e Historia del Arte.


Profesora de arte
Durante sus años en el Colegio de las Hermanas de Inmaculado Corazón, pasó la mayor parte del tiempo ejerciendo de profesora. Kent mantuvo siempre un punto de vista avanzado para la época, con visión de futuro. Sus clases se hicieron muy populares y a ellas acudían alumnos de todas partes. Muchos de ellos se convirtieron en importantes diseñadores y artistas.
En lugar de enseñar las grandes corrientes artísticas, Corita utilizaba el lenguaje del pueblo para poder transformar la sociedad. Animaba a sus alumnos a ser críticos y a actuar.



Mirar el mundo a través de un marco
Sister Corita elaboró un decálogo sobrem las ‘Diez reglas para estudiantes y maestros’. En él proponía una nueva manera de observar el mundo. Este acto debía hacerse a través de un ‘descubridor’, que podía ser un marco de diapositivas de 35 mm o un cuadradito de cartón con una ventana recortada.

«Es un dispositivo que hace exactamente lo mismo que la lente o el visor de la cámara: ayuda a sacar las cosas de su contexto y nos permite ver por el mero hecho de mirar. Así se incrementa nuestra capacidad de observar con rapidez y de tomar decisiones»_ Sister Corita

Serigrafía y color
Corita Kent solía trabajar en papel, con la técnica de la serigrafía. Usaba colores llamativos y mensajes para llamar la atención inspirados en el lenguaje publicitario, un estilo fácil de entender. Su idea era llegar al máximo de personas posible.
Difundió pasajes de la Biblia a modo de coloridos eslóganes en contra de la guerra, y organizó celebraciones artísticas de carácter social.


Obligada a abandonar la vida religiosa
En 1967 apareció en la portada de la revista Newsweek con el titular “La monja se hace moderna”. Ese mismo año, las altas esferas eclesiásticas de Los Ángeles la obligaron a dejar la orden. Ella obedeció y el 90% de las religiosas de la congregación, impulsadas por la superiora Anita Caspary, siguieron su ejemplo y colgaron sus hábitos como muestra de apoyo.


Etapa en Boston y fallecimiento
Corita Kent se mudó a Boston para seguir con sus carrera artística. Continuó desarrollándose y ganándose la admiración del mundo del arte, aunque su nombre no se hizo tan popular fuera del círculo intelectual como el de otros artistas como Andy Warhol.
En 1974 fue diagnosticada de cáncer. La enfermedad y el cambio que había sufrido su vida hicieron que su obra se volviese más tranquila, sin perder el color. La cultura pop dejó de ser su fuente de inspiración, y fue sustituída por la naturaleza.


Sus creaciones más importantes de esta nueva fase fueron dos. Por un lado, la decoración del depósito de Keyspan en Boston, que pintó de blanco con grandes brochazos de colores a modo de arcoíris (Rainbow Swash, 1971). Por otro, el sello que diseñó para la colección Love del servicio postal de Estados Unidos en 1985.
Corita Kent murió en 1986 en Boston.

Corita Art Center
Actualmente, su obra puede verse en museos de arte contemporáneo como el MoMa o el Met. También tiene su propio museo en Los Angeles, el Corita Art Center.
«Los mensajes que Corita intentaba transmitir sobre esperanza y amor siguen siendo mensajes que la gente quiere escuchar. Nuestra sociedad es tan caótica como la de la década de los 60, cuando ella hacía estas impresiones obras, por lo que la gente todavía necesita su trabajo. Y creo que eso sigue siendo tan relevante hoy como lo era hace 40 o 50 años.» _ Director del Corita Art Center







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