Por: Ariadna Rousaud
La exposición «100 objetos de IKEA que nos hubiese gustado tener en VINÇON» repasa la historia y paralelismos entre dos grandes del diseño: uno local y exquisito, el otro global y democrático. Hasta el 23 de febrero 2025 en el Disseny Hub Barcelona.
VINÇON: el templo barcelonés del diseño
Hablar de VINÇON es evocar un pedazo de la historia cultural de Barcelona. Fundada en el corazón del Passeig de Gràcia, esta emblemática ‘botiga’ fue mucho más que una tienda. Fue una ventana abierta al diseño contemporáneo cuando España todavía buscaba su lugar en la modernidad. VINÇON marcó un antes y un después en la manera de entender el diseño.

Fundada en 1940 como «Regalos Hugo Vinçon», evolucionó bajo la dirección de los hermanos Juan y Fernando Amat hasta convertirse en un estandarte del diseño contemporáneo. Durante más de 75 años, seleccionaron objetos con un criterio un casi de curaduría artística, convirtiendo cada pieza que entraba en su templo en un nuevo referente del diseño.
VINÇON era mucho más que una tienda al uso. La Sala Vinçon, por ejemplo, fue el primer espacio en Barcelona que trató el diseño como cultura. Por ella pasaron más de 316 exposiciones gratuitas donde descubrimos a nuevas figuras y a otras que ya resonaban, como Philippe Starck o Ingo Maurer.

Happening ‘Taules’ de Bigas Luna + Comediants. 1973. Sala 002 de VINÇON. Salvador Dalí se llevó a su Museo una de las mesas diseñadas por Bigas Luna y la colocó junto a la sala de Mae West.
En 2015 VINÇON bajó definitivamente la persiana, dejando un gran vacío y bastante aura romántica. Su influencia impregnó tan fuerte, que aún hoy sigue viva. Muestra de ello es la nueva exposición «100 objetos de IKEA que nos hubiese gustado tener en Vinçon», que el Disseny Hub Barcelona expone hasta el 23 de febrero 2025.
Juego de espejos: paralelismos y diferencias
Para contextualizar la selección de los 100 objetos, Juli Capella, comisario de la exposición, pone a IKEA y a VINÇON frente a frente en un curioso ejercicio. A través de 14 temáticas, explora cómo dos mundos aparentemente opuestos comparten valores esenciales. Ambos democratizan el diseño, aunque en escalas muy diferentes: VINÇON no llegó a facturar ni el 1% de las ventas de IKEA en España. Sin embargo, ambas compañías alcanzaron un catálogo similar de 10.000 referencias.

Ingvar Kamprad, fundador de IKEA

Fernando Amat, de VINÇON
Este diálogo toma forma en el recorrido que Capella plantea en el Disseny Hub Barcelona. Los vemos a través, por ejemplo, de las famosas bolsas Frakta de IKEA, reinterpretadas por Balenciaga, y las icónicas bolsas de papel de VINÇON diseñadas por artistas como Barbara Kruger, America Sánchez, Pati Núñez o Javier Mariscal. La exposición muestra cómo cada objeto trasciende su funcionalidad para convertirse en un símbolo.
Diseñada por el estudio MAIO, la exposición no se queda en la nostalgia. En el análisis comparativo se destacan las diferencias entre ambas compañías, pero también sus similitudes, como las estrategias de naming (las excéntricas categorías suecas frente a las ingeniosas «Tinc Çon» o «Kitchen Çon» de VINÇON).
Evolución logotipos IKEA

Evolución logotipos VINÇON
De Barcelona a Älmhult: la selección de los 100 objetos
Fernando Amat, Juli Capella y José Luis de Vicente, director del Museu del Disseny, viajaron a Suecia para recorrer el museo de IKEA en Älmhult. Allí seleccionaron los 100 objetos que a Fernando le hubiese gustado tener en VINÇON. Eligió tanto mobiliario, como utensilios cotidianos. Su curaduría sigue el mismo criterio que convirtió a VINÇON en un referente: elegir lo que les gustaría para su propia casa. La mítica estantería Billy, por ejemplo, se presenta no solo como un mueble funcional, sino como un fenómeno cultural que, según cálculos, tiene una presencia global equivalente a 1 por cada 100 habitantes.

Fernando Amat en el museo de IKEA en Älmhul
El neón que nunca se apagó
Un elemento destaca desde el inicio de la visita es el gran rótulo original de VINÇON, guardado durante nueve años en el estudio de Antoni Arola. Este simbólico letrero, que fue testigo del ir y venir de miles de clientes en el Passeig de Gràcia, ahora da la bienvenida a una exposición que celebra la modernidad con un guiño al pasado.

El diseño como cultura y debate
Además de los objetos, la muestra incluye un espacio para la reflexión: dos debates audiovisuales con voces de diseñadores, escritores y filósofos que se enfrentan a preguntas esenciales sobre el papel del diseño en nuestras vidas. Desde la visión de Òscar Guayabero, Nani Marquina, Oscar Tusquets o Mercedes Abad hasta los comentarios del cronista Lluís Permanyer, estas piezas invitan a considerar cómo la estética y la funcionalidad influyen en nuestra sociedad.


Curiosidades
- El jamón de la crisis. El último producto editado por VINÇON fue una pieza irónica creada por Juli Capella en 2011: un jamón de plástico que se convirtió en un guiño humorístico al consumo en tiempos de crisis.
- La bolsa de seis dedos. Diseñada por America Sanchez, este incunable de VINÇON competía en creatividad con la bolsa azul de IKEA, que lleva casi tres décadas sin cambiar su diseño.
- El impacto de Vinçon. Aunque el cofundador de IKEA, Ingvar Kamprad, nunca conoció VINÇON, su mano derecha quedó fascinado al visitarla, considerando que era un espacio único en el contexto europeo.

El jamón de la crisis, de Juli Capella x VINÇON. 2011

Primera bolsa 6 dedos de America Sanchez. 1972
Un paseo imperdible por el diseño y la nostalgia
«100 objetos de IKEA que nos hubiese gustado tener en VINÇON» no es solo una exposición, es una conversación entre pasado y presente, entre lo global y lo local, entre el diseño democrático y el de autor. Con una puesta en escena que combina humor, nostalgia y reflexión, invita a redescubrir la importancia de los objetos que nos rodean.
Para los amantes del diseño, esta exposición es una carta de amor a VINÇON y un recordatorio de que las cosas más simples —una lámpara, una mesa o una estantería— pueden ser arte. Pero también es una crítica sutil al consumo masivo y una celebración del buen diseño, en todas sus formas.
Si alguna vez recorriste las estanterías de VINÇON o si simplemente quieres entender por qué el diseño importa tanto, esta muestra en el Disseny Hub Barcelona es una parada obligatoria.




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